Si realizamos una mirada general en la evolución de la vida de un individuo durante su trayectoria vital, desde el momento en que nace hasta el momento en que muere, podremos observar cómo se llevan a cabo una serie de rituales, que tienen una base simbólica y que ayudan a ordenar y dar equilibrio a las relaciones entre las personas y las culturas durante su vida.
Son estos rituales simbólicos los que se denominan ritos de paso y representan actos individuales y colectivos que se adherirán fielmente a ciertas reglas ya que son ellas las que hacen de estos actos un ritual.
Para realizar esta entrada, he optado por hablar de los ritos de paso, como ejemplo claro de situación donde el individuo se encuentra en un umbral, en una situación donde queda "desnudo" de todo y se sitúa en una posición intermedia sin pertenecer ni a un estado ni a otro, sintiéndose así fuera de lugar, sin identidad y desprovisto de cualquier atributo positivo, mejor al revés, al estar en una posición indeterminada, sin "ser nada", no hacen más que atribuirle connotaciones negativas. Me he basado en los textos de Victor Turner y Van Gennep para hacer el análisis del tema.
Victor Turner toma salida y se basa en el concepto de unidad psíquica, que para él significa que no habría diversas estructuras cognitivas diferentes, sino que es de una estructura cognitiva en general en la humanidad donde se articula las diferentes experiencias individuales. Turner afirma que la religión sería una expresión social, algo decisivo para entender cómo los individuos piensan y experimentan las relaciones sociales, de igual manera que el medio natural y social en las que actúan. Dentro de ella, encontramos los rituales como máximo representante de los valores y estructura social. Se entiende a partir de su teoría, que un rito es "una conducta formal prescrita en ocasiones no dominadas por la rutina tecnológica, y relacionada con la creencia en fuerzas o seres místicos". Teniendo en cuenta que parte ya de la concepción del ritual como un "sistema total de símbolos", nos da el concepto de símbolo ritual, siendo la unidad de acción más pequeña que posee todas las propiedades del proceso ritual.
El mismo autor, en "Entre lo uno y lo Otro: El período liminar en los" ritos de pasaje "nos explica las características del" periodo umbral "en los ritos de paso. El periodo o momento liminar lo considera una situación interestructural, ya que se encuentra en el medio de dos estructuras, la que ya ha dejado de ser, ya la que quiere pasar a pertenecer, sin formar parte de ninguna de ellas. Estos ritos, marcan la transición de un estado a otro. Van Gennep nos define los ritos de paso como:
“ritos que acompañan a cualquier
tipo de cambio de lugar, de posición social, de estado o de edad”(Turner 1968
Pp:104)
Según Van Gennep también, todos los ritos de paso tienen tres fases:
1. Separación
2. Margen
3. Agregación
La primera supondría una conducta simbólica que implica la separación ya sea del individuo o grupo si se trata de un rito colectivo, de la situación anterior dentro de la estructura social. En la segunda fase, el estado del sujeto del rito es ambiguo, ya que se encuentra en un medio donde tiene pocos o ningún atributo que lo relacionen con, ya sea al estado anterior o el estado al que quiere llegar. Observaban también algunos tabúes relacionados con la "muerte simbólica" que situaba a los individuos involucrados en el rito, fuera de la sociedad. En la tercera y última fase, el paso que tenía que hacer ya se ha producido y forma parte del nuevo estado. Aquí es donde toma atribuciones nuevas que la adscriben al nuevo estado, derechos y obligaciones que debe cumplir y se espera que lo haga como el resto.
Uno de los ritos de paso más importante es el que los hombres siguen a lo largo de su vida, ya desde que se encuentra en el vientre de su madre hasta su muerte. Por lo tanto estarían incluidos el nacimiento, la pubertad, el matrimonio y la muerte.
En el caso de los ritos de iniciación, que analiza Turner, la liminaridad es la situación en que el individuo pasa a ser "invisible". Esta "persona liminar" se puede analizar en base del conjunto de símbolos que se les atribuyen. En muchas sociedades, esta simbología es cogida de la biología de la muerte y procesos físicos con connotaciones negativas como la menstruación. Encontramos pues como a veces los jóvenes circundados les compara con mujeres menstruants.
A los neófitos se les aplica obligaciones a veces, como tener que vivir con momias enmascaradas y monstruosas que representan la muerte. O otras simbologías que se les atribuye es por ejemplo la comparación de los iniciados con los embriones. Se juega con la ambigüedad que representan los que se encuentran en este medio donde no son nada.
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Celebración boda |
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Circumcisión en una tribu Australiana producida por el Chamán |
Mary Douglas expresó en Purity and Danger (1966) que el concepto de contaminación o mancha ritual no es sino "una reacción que sirve para proteger categorías y principios altamente estimados contra la contradicción". Por tanto, todo aquello que no tiene claridad se le atribuye la suciedad y de más connotaciones negativas. Es por este motivo por que en muchas ocasiones estas personas que se encuentran en situación liminar, son aisladas durante este periodo. A pesar de tener una realidad física, no tienen realidad social. Y es que si no se encuentran aislados, son disfrazados, pintados y cosas similares. La cuestión es que hagan notar que están desprovistos de todo lo demás, ya sea ropa normal, ni estatus etc:
“Turner asumisió, como Leach y
Douglas, la condición ambigua de la fase liminar: los neófitos pueden ser
vistos como bisexuales, como impuros; es un momento transicional en el que se
disuelven las categories y las fronteres clasificatorias se vuelven permeables,
de modo que el neófito puede ser visto como un embrión o como un muerto, lo que
se expresa metafóricamente en su desnudez o en la misèria de su indumentària;
se disuelven las normals, cambian las obligaciones normatives, se invierten
comportamientos etc.”
(Manuela Cantón 2009 Pp:97)
Pero la realidad es que también hay aspectos positivos en esta situación. Al igual que entre los neófitos y sus instructores hay una sumisión por parte de los primeros hacia el / los segundo, el neófitos entre sí mantienen una igualdad absoluta y suelen disfrutar de relaciones de camaradería. A pesar de compartir situación liminar personas con diferentes clases de privilegios y obligaciones, en esta situación, todo esto se borra, estas distinciones se eliminan.
Mientras que Durkheim separaba magia y religión, Van Gennep no hacía esta distinción pero si que lo hacía con los redes sagrados y profanos, ya que para él, los ritos de paso eran el espacio de transición desde un dominio a la otro, y la fase liminar no era considerada una fase de carácter sagrado.
En esta situación liminar, donde no pertenecen al estado que han dejado, pero tampoco al que aún no han llegado, los individuos son modelados por sus instructores, para así homogeneizarlos y darles las nuevas bases, las cuales necesitan para afrontar el nuevo estado de su vida.
El aspecto más importante de la cuestión liminar, según Turner, es el de la comunicación de los sacra, que pueden ser transmitidos en todos los ritos de iniciación todo y pueden comunicarse a través de:
• Exhibiciones: "lo que se muestra"
• Acciones: "lo que se hace"
• Instrucciones: "lo que se dice"
Se les muestra artículos sagrados, los que esperan interpretaciones complejas más allá de su simplicidad exterior. También reciben información confidencial como los nombres reales de deidades y espíritus que son secreto para los profanos. Es fundamental saber guardar los secretos de la naturaleza de los sacros, las formulas que se recitan y las instrucciones que reciben de ellas.
Turner observa tres problemas que afectarían a este hecho tan importante de la comunicación del sacra. Habla de la desproporción de las máscaras, figuras y de más, exhibidas en las iniciaciones, ya que tienen características culturales y naturales desmesurados. Ya sean cabezas enormes etc. Lo importante que se extrae de estas desproporciones es que el rasgo exagerado pasa a ser el objeto de reflexión. Se tratan de abstracciones que lo que parece pretender es eso, llamar a la reflexión, como por ejemplo el emblema cerámico bemba cosh wa ng'oma, la "madre criando" que habla Victor Turner que Audrey Richards describió en Chisungu. Donde hay una madre con una panza de embarazada exagerada y con cuatro criaturas con ellos y con una canción inscrita:
¡Mi madre me engañó!
Coshi wa ng’oma;
Así me engañaste tú;
De nuevo he quedado preñada
(Turner, 1968, Pp:115)
La carga simbólica que presenta es la de seguir la costumbre, que es la de no tener relaciones sexuales hasta que hubiera destetado a su hijo, es decir, hasta que el niño no tuviera dos o tres años. Esta es la interpretación que hicieron las mujeres bemba.
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Bar-nitzvah |
Otro problemática que ve Turner en la comunicación del sacra es el carácter monstruoso:
"Mientras autores creían que las máscaras y las figuras extrañas y monstruosas que aparecen en los períodos preliminares serían producto" de alucinaciones, terrores nocturnos y sueños "y llega a afirmar que" ya que el hombre (de la sociedad primitiva) establece pocas distinciones entre él y los animales, y ya que piensa que las transformaciones de unos y otros son fáciles, fácilmente empareja animales y humanos. "([McCulloch 1913] Turner 1968 Pp: 116)
Pero la verdad es que la visión que aporta Turner es la contraria. Él cree que los monstruos se representan precisamente para mostrar a los neófitos a distinguir claramente entre los diferentes factores de la realidad, tal como concibe su cultura. Estos monstruos incitarían los neófitos a pensar sobre los objetos, personas, relaciones y rasgos de su alrededor que hasta el momento no se habían parado a pensar. Por lo tanto ayudar a que sea esta situación, un estado de reflexión. La función que tendrían las máscaras y monstruosidades serían el suscitar interés y reflexiones sobre las abstracciones:
"Así, la comunicación de los sacra enseña los neófitos a pensar con un cierto grado de abstracción sobre un medio cultural, al tiempo que las proporciona los patrones últimos de referencia. A la vez esta comunicación, según se cree, cambia su naturaleza, los transforma de un tipo de ser humano a otro. "(Turner, 1968 Pp: 120)
Encontramos pues, que aunque las funciones atribuidas al rito dependen de la orientación teórica de la persona que hace el análisis, se toma importancia la función equilibradora del rito en relación con las instituciones y la sociedad en sí. Y es aquí, en relación a los ritos donde he tratado de analizar el estado liminar que sitúan a los individuos en una posición intermedia, una posición vacía de atribuciones y en las que se tratan de crear o más bien enseñar nuevas visiones y características que serán necesarias para poder pasar al otro nivel / estado. Será a partir de las abstracciones mencionadas, donde se llevará a cabo la reflexión.
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